Temas de Actualidad y Prensa

Sun Mar 21 2021 23:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

More Processed Foods, More Cardiovascular Problems

Nicole Lou, Staff Writer, MedPage

Sun Mar 21 2021 23:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Consumption of more ultra-processed foods corresponded with greater risk of incident cardiovascular disease (CVD) and mortality in the Framingham Offspring Cohort.

Each additional daily serving of these foods was associated with worse outcomes -- independent of a person's energy intake, adiposity, and other cardiovascular risk factors -- researchers found in their study of more than 3,000 people over age 18:

Hard CVD (coronary death, myocardial infarction [MI], and stroke): adjusted HR 1.07 (95% CI 1.03-1.12)
Coronary death and MI: adjusted HR 1.09 (95% CI 1.10-3.28)
Overall CVD: adjusted HR 1.05 (95% CI 1.02-1.08)
CVD mortality: adjusted HR 1.09 (95% CI 1.02-1.16)
"In contrast to previous studies, we did not observe an association between ultra-processed food consumption and total mortality," Niyati Parekh, MS, PhD, RD, of New York University's School of Global Public Health in New York City, and colleagues wrote online in the Journal of the American College of Cardiology.

Ultra-processed foods provide 58% of daily calories in the average U.S. diet, the researchers noted, identifying bread, meat, and soft drinks in particular as potential drivers of poor cardiovascular outcomes.

The study helps fill the "void" of evidence that could inform cardiovascular guidelines on ultra-processed food consumption, said Robert Ostfeld, MD, MSC, of Montefiore Health System in New York City, and Kathleen Allen, MS, RD, of Geisel School of Medicine at Dartmouth in Hanover, New Hampshire, writing in an accompanying editorial.

They urged "timely action" to curb consumption of these foods.

"From a public health perspective, our study suggests the need for increased efforts to implement population-wide strategies," Parekh and colleagues said. "These strategies may include fiscal measures, such as taxation of sugar-sweetened beverages and other ultra-processed foods, and recommendations regarding processing levels in national dietary guidelines."

"Importantly, policies should be designed to simultaneously increase the availability, accessibility, and affordability of nutritious minimally processed foods, especially in disadvantaged populations," the researchers said.

They added that clinicians can play their part too by providing evidence-based nutrition counseling to patients with the goal of designing individualized, patient-centered, heart-healthy diets.

Sun Mar 21 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Identificado el papel de la inervación perivascular en la resistencia vascular en hipertiroidismo

Javier Blanco Rivero, IP Mercedes Salaices - CiberCV

Sun Mar 21 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Un grupo formado por investigadores de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM), el Instituto de Investigación Hospital La Paz (IdiPAZ) y el CIBERCV ha presentado por primera vez un análisis integrado de las alteraciones funcionales de la inervación perivascular en hipertiroidismo.
Las hormonas tiroideas median un amplio rango de respuestas fisiológicas, regulando distintas rutas metabólicas que afectan prácticamente a todo el organismo. El exceso de hormonas tiroideas presente en el hipertiroidismo, patología que afecta a un 0,8% de la población europea, ejerce acciones complejas a nivel cardiovascular.

El hipertiroidismo cursa con taquicardia y, como mecanismo compensatorio, se produce una disminución de la resistencia vascular periférica. Sin embargo, los mecanismos implicados en esta disminución no son completamente conocidos.

Ahora, un trabajo publicado en International Journal of Molecular Sciences, ha esclarecido la relevancia de la inervación perivascular en la disminución de la resistencia vascular observada en el hipertiroidismo.

El estudio, realizado en un modelo animal, presenta por primera vez un análisis integrado de las alteraciones funcionales de la inervación perivascular en hipertiroidismo.

“En el estudio —apuntan los autores— se profundiza en el análisis de las distintas rutas de señalización implicadas en la síntesis y liberación de noradrenalina y óxido nítrico, neurotransmisores específicos de los componentes simpático y nitrérgico, respectivamente”.

“Los resultados obtenidos —agregan Laia Cros-Brunsó, primera autora de este estudio— indican que de manera asociada a esta patología se produce una disminución en la función de la inervación simpática, y un incremento en la función del componente nitrérgico; como consecuencia, se produce una disminución en las respuestas contráctiles asociadas a la estimulación de la inervación perivascular”.

El estudio profundiza así en los mecanismos implicados en la reducción de la resistencia vascular en hipertiroidismo, otorgándole un papel relevante a los distintos componentes de la inervación perivascular.

El trabajo fue realizado investigadores del CIBERCV del grupo de Mercedes Salaices y liderado por Javier Blanco Rivero, profesor e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) y miembro del Instituto de Investigación Hospital La Paz (IdiPAZ).

Sun Mar 14 2021 07:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

La antiagregación, pilar de la prevención secundaria de la cardiopatía isquémica

Javier Granda Revilla, Diario Médico

Sun Mar 14 2021 07:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Los retos en cardiopatía isquémica son numerosos, ya que las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en nuestro país. El papel de la anti-agregación resulta fundamental, así como la coordinación entre la Atención Primaria y la especializada, garantizando la continuidad asistencial.

Para profundizar en estos aspectos y con motivo del Día Europeo para la prevención del Riesgo Cardiovascular que se celebra hoy, 14 de marzo, Diario Médico ha organizado, en colaboración con AstraZeneca, un debate en el que participaron Juan Miguel Ruiz-Nodar, hemodinamista y cardiólogo intervencionista del Hospital General Universitario de Alicante; Albert Ariza, cardiólogo de la Unidad Coronaria del Hospital Universitario de Bellvitge; Clara Bonanad, adjunta de la Unidad de Hospitalización de Cardiología del Hospital Clínico Universitario de Valencia; Rosa Fernández, responsable de la Unidad de Rehabilitación Cardiaca del Complejo Hospitalario de Jaén, y Vicente Pallarés, médico de familia y coordinador nacional del Grupo de Trabajo de Hipertensión Arterial y Enfermedad Cardiovascular de Semergen.

Las enfermedades cardiovasculares continúan siendo la primera causa de muerte en España. Para los participantes en el encuentro, los motivos son diversos. “Las tenemos presentes a diario. En un estudio de identificación del riesgo cardiovascular y renal que estamos llevando a cabo en Semergen hemos objetivado que, en la consulta de AP, el 52% de los pacientes son de riesgo cardiovascular alto o muy alto”, señaló Pallarés. La percepción es que esta tendencia va a continuar los próximos años, por lo que en su opinión, la AP juega un papel fundamental en atajarlo.

ara Fernández, la población sigue muriendo por enfermedad cardiovascular “por fracaso de la prevención primaria. Habría que buscar la enfermedad mucho antes, desde que somos niños, para modular y corregir esos factores de riesgo cardiovascular en prevención primaria y no llegar a la enfermedad”. Sí admite que se ha avanzado mucho en el tratamiento agudo de todos los eventos cardiovasculares. Pero, a pesar de que se conocen desde hace tiempo los factores de riesgo clásicos, lamenta que los mensajes no lleguen a la población. “Hay que trabajar mucho tanto en prevención primaria como en prevención secundaria para controlar los factores de riesgo cardiovascular. Y no olvidemos que cada vez tenemos pacientes más mayores, con factores de riesgo más prevalentes”, subrayó.

Enfermedad en aumento
Clara Bonanad incidió en esta idea, ya que recordó que en 2050 se estima que habrá 70 millones de nonagenarios en el mundo. “Habrá muchas más posibilidades de tener pacientes que tengan el primer evento coronario a edades más avanzadas. La magnitud de la enfermedad cardiovascular va a seguir creciendo, va a ser una epidemia a la que nos vamos a enfrentar los cardiólogos, aunque tengamos grandes avances en los tratamientos”, alertó.

Pero también hay aspectos positivos, como subrayó Juan Miguel Ruiz-Nodar. Entre otros, las mejoras en el manejo de la cardiopatía isquémica, con reducciones en la mortalidad del infarto agudo de miocardio, que han pasado en unos años del 20% al 5%. “La prevención primaria nunca va a ser perfecta y los factores de riesgo van a hacer que los pacientes tengan un infarto queramos o no. Somos muy eficaces para tratar los eventos agudos y cada comunidad autónoma tiene un código infarto. También ha mejorado el manejo invasivo de la cardiopatía isquémica, lo que ha cambiado el pronóstico de la enfermedad coronaria: todos los pacientes con infarto o síndrome coronario agudo se derivan a cateterismo en 24-48 horas”. A todos estos progresos añadió la disponibilidad de nuevos fármacos “que no existían hace dos décadas”.

“Con la suma de todos estos avances, ahora podemos ser muy resolutivos y tratar muchas veces, con mortalidades bajísimas, patologías que antes eran de gravedad extrema y dar de alta muy rápido a la mayor parte de pacientes”, resumió.

Ariza también se mostró positivo, “porque el hecho de que haya un aumento en la incidencia de la enfermedad cardiovascular significa la gente ya no muere de forma precoz por enfermedades infecciosas o por cáncer. Han mejorado los tratamientos y la expectativa vital en España es una de las mayores en nuestro entorno”.
Un problema apuntado por Pallarés es la aparición en consulta de pacientes con mucho riesgo cada vez más jóvenes. “Tienen hipertensión, dislipemia, diabetes tipo II... No acaban de entender por qué deben tratarse. Hay que decir a la población que hay que empezar a cuidarse, bajar de peso, controlar la sal y mejorar la alimentación y no fumar. Son necesarias campañas de prevención similares a las de tráfico”, propuso.

Mejorar la coordinación
Además, recalcó la importancia de la coordinación asistencial entre Atención Primaria y Cardiología en la mejora de la atención del paciente y en la adherencia a los tratamientos. En este sentido, Rosa Fernández incidió en la importancia de la continuidad asistencial “con Atención Primaria o bien con programas de prevención secundaria bien establecidos, con unidades de atención cardiaca o, si no las hay, con un buen protocolo. Si no, no tiene sentido porque el paciente pasa muy poco tiempo en el hospital y no tiene conciencia del infarto que ha sufrido”.

¿Cómo prevenir la aparición de pacientes tan jóvenes? Para Bonanad, sería fundamental enseñar en el colegio qué es la enfermedad cardiovascular y qué son los hábitos cardiosaludables, inculcando la importancia del ejercicio físico.

“Por otro lado, el cardiólogo clínico tiene una oportunidad terapéutica cuando el paciente ingresa en planta o en la unidad coronaria, porque está muy receptivo y es muy vulnerable”, por lo considera que es un momento “ideal” para comenzar la deshabituación tabáquica “o para que se lleve unos conceptos clave de adherencia o de la importancia de que se cuide y haga ejercicio. Y la Atención Primaria también es básica en este sentido”.

Otro motivo para el optimismo es el desarrollo de la tecnología, como las consultas virtuales y las TICs, con una mejor comunicación con el médico de familia, agregó Ariza. Sin embargo, Pallarés señaló las dificultades de compartir información por las diferentes historias electrónicas y los retrasos en las respuestas en las interconsultas. “No es tan fácil, depende de quién dirige la unidad de Cardiología y la de Atención Primaria”, admitió.

Fri Mar 12 2021 05:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Los trombos, efecto secundario de los que sufrieron covid y posible amenaza para los inmunizados con Astrazeneca

ELENA OMEDES, 20 Minutos

Fri Mar 12 2021 05:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

odavía hay una infinidad de incertidumbres en torno a la Covid-19 pero, tras un año de pandemia, los científicos van esclareciendo algunos rasgos. Según se ha analizado en personas que han sufrido la enfermedad, el SARS-CoV-2 puede dejar graves secuelas, cuya gravedad depende de una serie de factores.

Una de las secuelas más comunes, de hecho, es el riesgo de padecer eventos trombóticos. El dirigente de Vox Javier Ortega Smith; el futbolista Diego Costa... Son dos ejemplos de personas que han sufrido la enfermedad y que posteriormente tuvieron que ser ingresados por varios trombos en la pierna y en los pulmones a causa del coronavirus.

Ahora se investiga si la esperanza contra el virus, una vacuna, podría provocar episodios graves de trombosis. En concreto, Noruega y Dinamarca han paralizado la inmunización con dosis de Astrazeneca tras haber localizado varios cosas entre sus poblaciones, así como otros cinco países han paralizado el suministro de uno de los lotes de dicha vacuna, mientras se investigan los posibles efectos secundarios en diferentes grupos de población. España, de hecho, ha paralizado "por prudencia" la decisión de ampliar la inmunización con dicha vacuna a mayores de 55 años, según confirmó ayer la ministra de Sanidad, Carolina Darias en el Congreso, por los "incidentes" acaecidos en algunos países con esta vacuna y ha insistido en la prudencia y en la necesidad de "ir de la mano" de la EMA

Trombos en la etapa post covid
Son numerosos los estudios e investigaciones que se han centrado en estos efectos que están apareciendo en pacientes que fueron hospitalizados por coronavirus. El último, llevado a cabo por científicos de la Universidad de Michigan y publicado en la revista Science en noviembre, arrojaba luz sobre las causas de esta patología. "Los pacientes con COVID-19 tienen un alto riesgo de oclusiones arteriales y venosas trombóticas", concluye el estudio.

De hecho, los investigadores señalan en el documento que la mitad de los pacientes hospitalizados con coronavirus en estado muy grave presentaban "una combinación de niveles altos de anticuerpos peligrosos y neutrófilos súper activados, que son glóbulos blancos destructivos y explosivos". Los mismos investigadores ya advirtieron en abril que muchos pacientes hospitalizados con Covid-19 presentaban altos niveles de las llamadas trampas extracelulares de neutrófilos en sangre, cuyos restos pueden contribuir a generar un "medio protrombótico".

El culpable: un anticuerpo que afecta a la mitad de los pacientes
En definitiva, el culpable es un anticuerpo autoinmune que circula en la sangre, ataca las células y desencadena coágulos en arterias, venas y vasos microscópicos. "Los coágulos de sangre pueden causar eventos potencialmente mortales como accidentes cerebrovasculares. Y, en COVID-19, los coágulos microscópicos pueden restringir el flujo sanguíneo en los pulmones, lo que afecta el intercambio de oxígeno", indican.

Estos anticuerpos suelen observarse en pacientes que tienen la enfermedad autoinmune síndrome antifosfolípido, por lo que "la conexión entre los autoanticuerpos y la COVID-19 fue inesperada", señala el coautor del estudio y profesor asistente en el Centro Cardiovascular Frankel de Medicinna de Michigan, Yogen Kanthi, en el comunicado de prensa. "En pacientes con Covid-19, seguimos viendo un ciclo incesante y autoamplificado de inflamación y coagulación en el cuerpo" -añade Kanthi- "Ahora estamos aprendiendo que los autoanticuerpos podrían ser los culpables de este ciclo de coagulación e inflamación que enferma aún más a las personas que ya estaban luchando".

"La mitad de los pacientes hospitalizados con Covid-19 dieron positivo en al menos uno de los autoanticuerpos, lo que fue toda una sorpresa", señala Knight, uno de los principales expertos en enfermedades causadas por autoanticuerpos.

Tras la investigación de abril, los científicos decidieron estudiar a fondo esos neutrófilos y anticuerpos en modelos de ratones, para ver hasta qué punto esa combinación era peligrosa. "Los anticuerpos de pacientes con infección activa por COVID-19 crearon una sorprendente cantidad de coágulos en animales, algunos de los peores coágulos que jamás hayamos visto", dice Kanthi. "Hemos descubierto un nuevo mecanismo por el cual los pacientes con COVID-19 pueden desarrollar coágulos de sangre."

Tue Mar 09 2021 15:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Asistencia remota al cirujano para el tratamiento de arritmias

Redacción, Diario Médico

Tue Mar 09 2021 15:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

La Clínica Universidad de Navarra ha desarrollado, con la colaboración de Boston Scientific, un sistema de asistencia técnica remota para los procedimientos de ablación complejos. Se trata de un sistema innovador con el que se ha tratado a más de 80 pacientes, y cuyos 50 primeros resultados se han publicado en Journal of Interventional Cardiac Electrophysiology.

“El trabajo en el laboratorio de electrofisiología y arritmias requiere un equipo humano multidisciplinar, en el que uno de los pilares es el de los ingenieros de campo, que colaboran en el manejo y configuración de los sistemas de navegación con los que realizamos las ablaciones cardiacas. Normalmente, vienen de otras ciudades a prestar esa asistencia por lo que cuando se declaró el estado de alarma necesitábamos una solución. Teníamos la idea de desarrollar algo que permitiera que el técnico se pudiera conectar y manejar el navegador de forma remota”, explica Ignacio García Bolao, director del Departamento de Cardiología y Cirugía Cardíaca de la Clínica.

El equipo ha adaptado una tecnología utilizada en otros contextos, como el control de tráfico aéreo o la gestión remota de plantas industriales, denominada Remote System Operation (RSO). Se ha empleado un hardware para replicar el navegador en el ordenador remoto del técnico, desde el cual tiene acceso y control total sobre las pantallas, el teclado y ratón (KVM). “Tenemos, además, una comunicación continua de forma bidireccional tanto de audio como de vídeo, por lo que podemos seguir interactuando sin afectar a la asistencia del paciente”, añade.

Asimismo, durante el estudio de los 50 primeros casos, han ido perfeccionando la herramienta hasta obtener una latencia inapreciable (retardo temporal en la conexión). “El acceso remoto nos permite ofrecer al paciente la mejor asistencia posible, ya que el técnico más adecuado puede no estar disponible para viajar, pero sí para conectarse y realizar su trabajo en el navegador e interactuar con los médicos de la misma manera que si lo hiciera presencialmente. Además, mejora las posibilidades de formación de técnicos y médicos, que pueden seguir el procedimiento de forma simultánea”, añade García Bolao.

Un millar de pacientes
Un avance que ha cobrado especial relevancia durante la pandemia, ya que no solo ha posibilitado mantener la asistencia a pacientes con enfermedades cardíacas sino que también ha contribuido a hacerlo de forma más segura reduciendo el número de contactos durante la intervención.

La posibilidad de mantener la asistencia durante el pasado año ha favorecido que el equipo de Cardiología y Cirugía Cardíaca de la Clínica haya alcanzado el millar de pacientes con arritmias complejas tratadas con el equipamiento Rhythmia, lo que constituye la serie de pacientes más extensa de España y una de las tres más extensas de toda Europa.

Este sistema de navegación lleva a cabo un mapeo del corazón para que el procedimiento posterior de ablación (tratamiento empleado para las arritmias cardiacas) sea más exacto, ya que gracias a su elevada resolución, el especialista puede determinar la localización exacta de la arritmia. “El Rhythmia ofrece una precisión mayor que los sistemas convencionales y permite interpretar más rápidamente los mecanismos de las arritmias complejas; en algunos tipos de arritmia, obtenemos unos resultados de ablación francamente mejores”.

Thu Mar 04 2021 09:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

County-Level Factors Affect Race/Ethnicity-Specific CVD Death

HealthDay News

Thu Mar 04 2021 09:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

The county-level factors associated with age-adjusted cardiovascular disease (CVD) mortality vary by race/ethnicity, according to a study published online in the Journal of the American Heart Association.

Bongeka Z. Zuma, from Stanford University in California, and colleagues examined the correlation between the race/ethnicity-specific CVD age-adjusted mortality rate (AAMR) and county-level factors using 2017 county-level data. Factors that accounted for the greatest variation in CVD AAMR by race/ethnicity were examined.

The researchers identified 659,740 CVD deaths among non-Hispanic White individuals in 2,698 counties; 100,475 deaths among non-Hispanic Blacks in 717 counties; and 49,493 deaths among Hispanic/Latinx individuals in 267 counties. The highest mean CVD AAMR occurred in non-Hispanic Blacks, while the lowest was seen in Hispanic/Latinx individuals (320.04 versus 168.42 deaths per 100,000 individuals). Across all racial/ethnic groups, the highest CVD AAMRs were seen in the South. For non-Hispanic Whites, non-Hispanic Blacks, and Hispanic/Latinx, the greatest variation in CVD AAMR was explained by physical inactivity (32.3 percent), median household income (24.7 percent), and population size (28.4 percent), respectively. Using county-level factor categories, the greatest variation in CVD AAMR was explained by CVD risk factors, socioeconomic factors, and demographic factors for non-Hispanic Whites (35.3 percent), non-Hispanic Blacks (25.8 percent), and Hispanic/Latinx (34.9 percent), respectively.

“This study’s greatest value is that it informs the understanding of cardiovascular population health and the numerous factors that play a role in cardiovascular health,” a coauthor said in a statement.

Tue Mar 02 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Consumption of Refined Grains and Risk for Major Cardiovascular Events, Mortality

Jessica Nye, PhD, Cardiology Advisor

Tue Mar 02 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

High intake of refined grains may be associated with an increased risk for major cardiovascular disease events and mortality, according to a study published in The British Medical Journal.

Data for this analysis were obtained from the Prospective Urban Rural Epidemiology (PURE) database, which was a large prospective cohort study conducted across 21 countries (incomes: low, n=5; lower middle, n=5; upper middle, n=7; and high, n=7) between 2003 and 2019. Individuals (n=137,130) self-reported dietary consumption and were assessed for cardiovascular disease events and mortality.

Consumption of refined grains was highest among participants from China (median, 225 g/day; interquartile range [IQR], 72-455 g/day) and lowest among those living in South Asia (median, 30 g/day; IQR, 8-84 g/day). White rice consumption was highest in South Asia (median, 612 g/day; IQR, 110-948 g/day) and lowest among those living in North America and Europe (median, 23 g/day; IQR, 8-38 g/day).

The study’s median follow-up was 9.5 years (IQR, 8.6-10.9 years), during which time 10.3% of participants had a composite outcome event (major cardiovascular disease events or mortality). Of 9279 deaths, 38.6% were associated with cardiovascular disease.
ndividuals who consumed the highest vs lowest amount of refined grains were found to be at increased risk for stroke (hazard ratio [HR], 1.47; 95% CI, 1.22-1.77), major cardiovascular disease events (HR, 1.33; 95% CI, 1.15-1.52; P <.001), non-cardiovascular mortality (HR, 1.31; 95% CI, 1.10-1.56; P =.004), the composite outcome (HR, 1.28; 95% CI, 1.15-1.42; P <.001), and total mortality (HR, 1.27; 95% CI, 1.11-1.46; P =.004) after adjusting for covariates including diabetes.

For every 50-gram increase of refined grain consumption, HR for the composite event increased was 1.02 (95% CI, 1.01-1.03), and for every 200 kcal increase in carbohydrates, HR was 1.03 (95% CI, 1.00-1.05; P <.001).

Consumption of white rice and whole grains were not associated with increased risk for the composite event.

Sun Feb 28 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Margarita del Val: “Aún no sabemos hasta qué punto contagian las personas ya vacunadas”

Laura G. Ibañes, Diario Médico

Sun Feb 28 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Le ha tocado con frecuencia desempeñar el papel de aguafiestas en la pandemia, forzando a políticos y ciudadanos a volver a poner los pies en la tierra cada vez que curva de contagios parecía dar un respiro, vaticinando nuevas olas cuando los gobiernos prometían desescaladas, señalando a los bares cuando se miraba a los colegios, aplacando la euforia indiscriminada que precedió a la aprobación de las primeras vacunas y advirtiendo que la inmunidad de rebaño tiene todavía mucho de entelequia.

Investigadora del Centro de Biología Molecular Severo Ochoa (CBMSO) y coordinadora de la Plataforma Temática Interdisciplinar Salud Global que puso en marcha el CSIC al inicio de la pandemia para coordinar el trabajo sobre covid de más de 300 grupos de investigación españoles, Margarita del Val se ha convertido en una de las voces más mediáticas de la pandemia. Sus mensajes, muy directos, se ha escuchado casi a diario en la televisión, amparados del crédito que le concedía a esta química su larga trayectoria de investigación en inmunología y virología. Pero también, del espíritu crítico demostrado como firmante de la carta enviada por científicos españoles a la revista Lancet pidiendo una investigación independiente a sobre la gestión de la epidemia de coronavirus.

PREGUNTA: Advirtió de la tercera ola. ¿Habrá una cuarta?

RESPUESTA: Aproximadamente cada tres meses tocamos techo o valle. Probablemente los datos volverán a subir a finales de marzo. Pero eso depende totalmente de cuánto se desescale. Yo no desescalaría ahora en absoluto. Yo no me conformo con tener 500 o 400 muertos al día aunque la cifra esté bajando un poco. Me parece inaceptable. Creo que deberíamos bajar mucho más porque precisamente las personas que se están muriendo ahora son las personas a las que por pocas semanas no les estamos salvando la vida. Ahora ya tenemos algo con lo que salvarles la vida, ya tenemos vacunas, así que es ahora cuando deberíamos hacer el esfuerzo de mantener las medidas porque esas personas recibirán las vacunas en poco tiempo.

PREGUNTA: ¿Mantener las medidas en las condiciones actuales? ¿Con colegios y bares abiertos?

R: Hay lugares donde los bares están abiertos y otros donde no. Los colegios han funcionado muy bien, con ventilación, siguiendo las normas a rajatabla, con distancias y sin necesidad de quitarse la mascarilla. Los colegios sí han funcionado muy bien. La hostelería, sin embargo, es un sitio donde nos quitamos la mascarilla y que no está bien ventilado o, como mínimo, no sabemos si lo está porque no están extendidos los medidores de calidad del aire en la hostelería por muy baratos que son. Y como no se puede identificar que te has contagiado en un bar porque no sabes quién ha estado sentado en la mesa de al lado o en otra más lejana, los hosteleros se aferran a eso para decir que no hay contagios en los bares.

Pero ahora el problema está en la hostelería. Y no es ninguna manía de ningún científico contra la hostelería, pero es el sitio donde nos quitamos la mascarilla y que no está bien ventilado. Si tuviésemos una pandemia que se transmitiese por las lagunas de agua como ocurre con la malaria, a mí me encanta la naturaleza, pero también diría que hay que evitar los humedales.
P: Esas medidas que apela a mantener, ¿Deberían el uso obligatorio de mascarillas FFP2 en lugar de las mascarillas de tela?

R: En los sitios en los que se están manteniendo las normas como empresas, colegios y universidades no hay problema con el uso de las mascarillas actuales. Hay un cierto contagio, pero suele ser ocasional y además identificamos a las personas que son rápidamente y se adoptan medidas El problema, repito, es la hostelería, donde no llevamos mascarilla. Si no llevamos mascarilla, da igual que sea FFP2 o de tela porque si nos la quitamos estamos completamente desprotegidos y podemos contagiar a todos.

En algunos casos puntuales, como en la docencia, que es muy asimétrico quién habla todo el rato y quien está normalmente callado, yo sí recomendaría las FFP2 para el profesor o profesora, para que no contagie a los demás pero igual no hace falta para el resto; a personas de más riesgo se lo recomiendo más; en interiores más, en exteriores nunca porque no hace falta… pero, repito, el problema es cuando te quitas la mascarilla, así que ahí da igual cuál tengas en la mano.

Thu Feb 25 2021 09:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Increased NT-ProBNP May Help Identify Patients at High Risk for CVD Across BP Categories

Brandon May, Cardiology Advisor

Thu Feb 25 2021 09:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Elevated levels of N-terminal pro–B-type natriuretic peptide (NT-proBNP) may represent a useful biomarker for the identification of individuals at high risk for cardiovascular disease (CVD) and mortality across the spectrum of diastolic (DBP) and systolic blood pressures (SBP) and pulse pressure (PP), according to a study published in the Journal of the American College of Cardiology.

A total of 9309 participants (mean age, 62.6±5.6 years) from study who participated in the fourth visit (1996 to 1998) as part of the Atherosclerosis Risk In Communities study were included in this analysis. Participants were group according to SBP, DBP, and PP categories.

The SBP categories were the following: <120 mmHg, 120 to 129 mmHg, 130 to 139 mmHg, 140 to 149 mmHg, and ≥150 mmHg. The DBP categories were: <60 mmHg, 60 to 69 mmHg, 70 to 79 mmHg, 80 to 89 mmHg, and ≥90 mm Hg. PP categories were: <40 mmHg, 40 to 49 mmHg, 50 to 59 mmHg, 60 to 69 mmHg, and ≥70 mm Hg. Patients were further categorized into NT-proBNP categories: <100 pg/mL (n=6361), 100 to <300 pg/mL (n=2470), and ≥300 pg/mL (n=478).

Risk for incident CVD (ie, coronary heart disease, ischemic stroke, or hospitalization for heart failure) and mortality were assessed across combined NT-proBNP and/or BP categories using Cox regression models. Analyses were adjusted for CVD risk factors.

Over a median follow-up of 16.7 years, there were 2416 CVD events in this cohort, including 1359 incidents of congestive heart disease (10.2 per 1000 person-years), 500 incidents of ischemic stroke (3.6 per 1000 person-years), and 1328 incidents of heart failure hospitalizations (9.7 per 1000 person-years).

NT-proBNP levels between 100 and <300 pg/mL vs <100 pg/mL were associated with a graded increase in the risk for CVD events and mortality for each SBP, DBP, or PP category. Patients with SBP between 130 and 139 mmHg and NT-proBNP ≥300 pg/Ml compared with those in the same SBP category and NT-proBNP <100 pg/mL was 3.4 for CVD (95% CI, 2.44-4.77).

Study limitations include its observational nature, which may prevent the ability to draw causal conclusions.

Thu Feb 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Cardio Round-up: VTE Risk and COVID-19; Global HF Burden; and More

Eric Raible, Docwire News

Thu Feb 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Adding to the pile of research linking COVID-19 and vascular issues, a new study indicates that venous thromboembolism (VTE) incidence is higher in patients with COVID-19-related respiratory failure than with respiratory failure related to other conditions. The small study included 70 patients (57 with COVID) and subjected participants to ultrasonography scans at three days, one week, and at two weeks. “The cumulative frequency of VTE from our study (36.8%) agrees with the aggregated frequency (35%) from previous studies that were included in our systematic review. Hence, our results reinforce the previous findings with less bias than the available literature,” the authors remarked.

The scourge of air pollution and its adverse effects on cardiovascular health continues to present an elevated risk for the elderly population in the United States. A recent Circulation study looked at data on more than 63 million Medicare enrollees from 2000 to 2016, focusing on the link between exposure to fine particulate matter, nitrogen dioxide, and ozone, and four cardiovascular and respiratory outcomes (myocardial infarction, ischemic stroke, atrial fibrillation/flutter, and pneumonia). Long-term exposure to air pollution was linked with increases in risk for all study outcomes. “More than half of the study population is exposed to low levels of these pollutants, according to U.S. benchmarks, therefore, the long-term health impact of these pollutants should be a serious concern for all, including policymakers, clinicians, and patients,” a researcher commented.

New research showed that myocarditis-like injury does often occur after severe infections of COVID-19. The new European Heart Journal paper included 148 patients with severe COVID-19 infections and troponin elevations who were discharged from six medical centers. About 54% of the patients had late gadolinium enhancement and/or ischemia, myocarditis-like scarring (26%), infarction and/or ischemia (22%), and dual pathology (6%). “Myocardial injury during COVID-19 infection severe enough to require acute hospital admission is associated with a CMR abnormality in approximately half of patients,” the researchers concluded.

Finally, the global burden of heart failure is considerable and presents a daunting global health challenge going into the future, according to a study. Since 1990, according to the paper, there have been increases of 91.9% (age-standardized prevalence) and 106.0% (years lived with disabilities) as of 2017. “Public health workers and policymakers can use the data provided in this study to design interventions to prevent and manage heart failure in their countries,” the lead study author said in a statement. “In addition, educational campaigns are needed to increase awareness about the importance of adopting healthy lifestyles.”