Temas de Actualidad y Prensa

Mon Jan 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Researchers ID Therapy That May Block Doxorubicin-linked Heart Damage

Eric Raible / Docwire News

Mon Jan 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

A potential therapy that reduces the cardiac damage caused by the cancer drug doxorubicin may be on the horizon.

Doxorubicin, commonly used to treat many types of solid tumors and blood cancers, is also known for causing sometimes severe and irreversible heart damage. According to a research team who recently tested the new protocol in mouse models and cell cultures, the introduction of an additional therapy (the tyrosine kinase inhibitor nilotinib) prior to doxorubicin could potentially help keep that damage at bay. The researchers hope to begin testing in humans in 2021.

“The proposed intervention strategy that we’d like to use in the clinic would be giving nilotinib before a chemotherapy treatment to restrict doxorubicin from accessing the heart,” Kevin Huang, PhD, first author of the study and a recent graduate of the Ohio State University pharmaceutical sciences department, said in a press release. “We have pretty solid preclinical evidence that this intervention strategy might work.”

The technique would hinder the normal cell transportation process that typically carries (via membrane transport) doxorubicin into the cardiomyocytes. The accumulation of doxorubicin in cardiomyocytes has been associated with cellular injury and damage to the heart. By targeting a specific cellular membrane transporter (a protein channel called OCT3), nilotinib was shown to have an inhibiting effect on OCT3, which in turn prevented doxorubicin from entering and accumulating in cardiomyocytes.

“These collective findings not only shed light on the etiology of doxorubicin-induced cardiotoxicity, but also are of potential translational relevance and provide a rationale for the implementation of a targeted intervention strategy to prevent this debilitating side effect,” the authors wrote in their abstract. “Our findings provide insights that addresses an unmet therapeutic need in cancer patients receiving doxorubicin-based treatment.”

Wed Jan 27 2021 07:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

La colchicina: de un papiro egipcio a gran esperanza contra la covid

Manuel Ansede /El País

Wed Jan 27 2021 07:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Un tratamiento milenario y de apenas tres euros al mes reduce un 25% las hospitalizaciones, según los resultados preliminares de un estudio en Canadá, EE UU, España, Sudáfrica, Brasil y Grecia

La humanidad ha perdido capacidad de asombro en el último año, pero todavía hay hueco para las sorpresas. Hace casi un siglo y medio, en el primer invierno de 1873, el egiptólogo alemán Georg Ebers estaba recorriendo el Alto Egipto cuando se topó con un tesoro en manos de un anticuario cristiano: un papiro de unos 3.500 años, con casi 19 metros de longitud al desenrollarlo, que contenía todo el conocimiento médico de la época del faraón Amenofis I. Excitado, Ebers compró el papiro y lo envió inmediatamente a la Universidad de Leipzig, donde todavía se conserva. El hoy conocido como Papiro Ebers describía 80 enfermedades y sus posibles terapias, incluyendo el azafrán silvestre como tratamiento para la hinchazón. Un derivado de esta planta medicinal, la colchicina, es ahora una de las grandes esperanzas contra el nuevo coronavirus.


La colchicina, administrada muy pronto a pacientes recién diagnosticados, reduce un 25% las hospitalizaciones, según los resultados preliminares de un ensayo internacional con más de 4.000 pacientes en Canadá, EE UU, España, Sudáfrica, Brasil y Grecia. El medicamento también parece recortar un 50% la necesidad de ventilación mecánica y un 44% las muertes por covid, aunque estas cifras se basan en un menor número de casos, por lo que es más difícil sacar conclusiones. Son datos que además hay que tomar con cautela, porque están pendientes de revisión para su publicación en una revista científica. “El beneficio está ahí. Y es un fármaco que tiene un precio irrisorio. Un tratamiento de un mes cuesta unos tres euros”, sostiene José Luis López-Sendón, cardiólogo del hospital madrileño La Paz e investigador principal de la rama española del estudio, con 250 pacientes.

Como ya proclamaba el papiro egipcio hace 3.500 años, la colchicina tiene propiedades antiinflamatorias. El azafrán silvestre se utiliza contra los ataques de gota desde los tiempos del médico bizantino Alejandro de Trales, alrededor del año 600, y la colchicina sigue siendo un tratamiento de referencia contra este tipo de artritis. La hipótesis de los investigadores es que esta conocida actividad antiinflamatoria también controla la llamada tormenta de citoquinas, una reacción desbocada que aparece en algunos pacientes con covid y puede ser letal.

El ensayo clínico ha incluido a más de 4.000 voluntarios mayores de 40 años, con covid confirmada y con algún factor de riesgo, como hipertensión, obesidad o alguna enfermedad del corazón. Los participantes han tomado básicamente un comprimido al día durante un mes, en sus casas. El director de la investigación internacional, Jean-Claude Tardif, del Instituto de Cardiología de Montreal (Canadá), afirmó el 22 de enero en un comunicado que la colchicina es “el primer medicamento oral del mundo cuyo uso podría tener un impacto significativo en la salud pública y, potencialmente, prevenir las complicaciones de la covid en millones de pacientes”.

La comunidad científica es muy escéptica ante este tipo de afirmaciones sin ningún estudio publicado que las avale, sobre todo tras los sonoros fracasos de otros fármacos prometedores, como la hidroxicloroquina y el remdesivir. El cardiólogo Alberto Cecconi, sin embargo, es optimista. “La colchicina lleva siglos usándose en medicina, pero no deja de sorprender. Es un fármaco que ha sido rescatado de la Antigüedad y ahora está teniendo más aplicaciones”, explica este médico italiano, del Hospital Universitario de La Princesa, en Madrid. La fórmula química de la colchicina es C22H25NO6: 22 átomos de carbono, 25 de hidrógeno, uno de nitrógeno y seis de oxígeno.

Wed Jan 27 2021 13:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Mayo Clinic Indicates Age Has Distinct Influences on Sex-Related Outcomes After Heart Attack

Jill Murphy, Associate Editor / Pharmacy Times

Wed Jan 27 2021 13:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Researchers at the Mayo Clinic have found ways that the sex and age of an individual can play a large part in who experiences a heart attack, the methods used to treat these heart attacks, and the eventual post hospital outcomes of the people who experience heart attacks, according to a press release.

The objective of this study was to determine whether age is a key factor in sex-related differences among patients who experienced a heart attack. Using public all-payer hospitalization data from the Nationwide Inpatient Sample, the research team evaluated more than 6.7 million hospitalization records for heart attacks. The researchers then categorized the information by sex and divided the patients into 4 age categories: under 45 years of age, 45 to 64 years of age, 65 to 84 years of age, and over 84 years of age.

Patients were further categorized by the type of their heart attack to fully compare the treatment given. With an ST elevation myocardial infarction (STEMI) heart attack, there is a complete blockage of an artery supplying blood to the heart. With a non-STEMI (NSTEMI) heart attack, there is no ST elevation, but there is typically a significant but partial artery blockage, according to the study authors.

Women had fewer acute heart attacks than men across all age groups. However, because there are more women than men over 84 years of age, more women had heart attacks in that age group. In the NSTEMI and STEMI groups, women had distinctive differences in their risk profiles for heart disease compared with men.

Further, women were more likely to have hypertension, diabetes, anemia, atrial fibrillation, chronic lung disease, and previous stroke. Women were also less likely than men to have had a previous heart attack and less likely to have an implantable defibrillator, a previous revascularization or experience cardiogenic shock, according to the study authors.

The data show a clear difference between the sexes for managing a heart attack in the hospital. In the NSTEMI group, women of any age were less likely than men to undergo coronary angiography imaging of the heart’s blood vessels, angioplasty to open clogged arteries with a balloon catheter, coronary artery bypass grafting to redirect blood flow, or receive mechanical circulatory support.

In the STEMI group, women were also less likely to have coronary angiography or primary angioplasty or receive mechanical circulatory support in all age groups. Compared with men, the data show that worse hospital outcomes among women are confined to those who are younger. In the NSTEMI group, women under 65 years of age were more likely than men to die at the hospital because of their heart attack.

Mon Jan 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Nuevo dispositivo para realizar biopsias guiadas en tiempo real y personalizar el tratamiento de cualquier tipo de cáncer

CSIC Comunicación Comunidad Valenciana

Mon Jan 25 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Un equipo de investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) ha patentado un novedoso dispositivo para la realización de biopsias guiadas en tiempo real que tendría una aplicación directa en cualquier tipo de cáncer donde haya que realizar biopsia y llevar a cabo una ecografía.

El dispositivo ha sido desarrollado por el Grupo de Espectroscopía Gamma y de Neutrones del Instituto de Física Corpuscular (IFIC), centro mixto del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) y la Universitat de València (UV), liderados por el científico Luis Caballero.

Los tumores cancerígenos no son homogéneos, sino que presentan heterogeneidades y zonas de mayor agresividad. Por tanto, para un tratamiento eficaz es fundamental tomar la muestra dentro de la zona más representativa. Este novedoso dispositivo patentado por el IFIC (CSIC-UV) permite dirigir la aguja de biopsia a las zonas de mayor actividad tumoral. Combina la imagen ecográfica con la imagen gamma, es decir, añade la información metabólica, que proporciona la imagen a partir de los radiotrazadores que se inyectan a los pacientes, a la información morfológica, que proporcionan los aparatos de ultrasonidos o ecógrafos.

Según explica Caballero, “la única manera que existe en la actualidad de obtener esta información metabólica es mediante la inyección a los pacientes de un radiotrazador, una sustancia con radioisótopos que al decaer emiten radiación gamma”. Este radioisótopo, adherido a una glucosa, es absorbido mayoritariamente por las células cancerígenas, debido a que sus altas tasas de replicación requieren un alto consumo energético que, fundamentalmente, extraen de la glucosa.

Por tanto, “la obtención de una imagen de la distribución del radiotrazador a partir de la radiación gamma proporciona información acerca de la actividad intratumoral. Así pues, integrar esta información metabólica a la morfológica, proporcionada por el ecógrafo que se usa para el guiado de la biopsia en el cáncer de mama, permitiría extraer muestras de las zonas más activas del tumor y, por tanto, mejorar la precisión de dicho procedimiento y personalizar el tratamiento en las pacientes”, puntualiza Caballero.

Tres ventajas del novedoso sistema
“En el mercado no existe un sistema como este, que además presenta tres grandes ventajas: debido a su precisión permite una personalización del tratamiento del cáncer, reduce el número de biopsias y su diseño posibilita adaptarlo a distintos sistemas ecográficos actuales y, por tanto, reducir los costes y facilitar su inserción en el mercado”, asegura Caballero.

Wed Jan 20 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Vacunarse contra la COVID-19, también si tomas anticoagulantes

BLOG IMPULSO VITAL/ FUNDACIÓN ESPAÑOLA DEL CORAZÓN

Wed Jan 20 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

El pasado 27 de diciembre empezaron a administrarse las primeras vacunas contra la COVID-19 en España, y con ellas aparecían algunas dudas entre la población. Una de esas incógnitas que preocupaba a los pacientes anticoagulados es si ellos también podían vacunarse. La respuesta del Grupo de Trabajo de Trombosis Cardiovascular de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) es firme: no solo no está contraindicada en quienes toman anticoagulantes sino que, como afirma el Dr. David Vivas, coordinador del Grupo de Trabajo, el escenario ideal sería que todos los pacientes anticoagulados estuvieran vacunados en el primer trimestre del año. Entre otras razones, porque en su caso es aún más importante prevenir la COVID-19, ya que pueden tener peor evolución en caso de contraer el virus.

Y para vacunarse, ¿deben dejar de tomar su medicación? Los expertos responden con rotundidad que no. Como explica el presidente de la SEC, el Dr. Ángel Cequier, “los pacientes con enfermedad cardiovascular precisamente ahora tienen que extremar la adherencia al tratamiento médico, pues la COVID-19 presenta una evolución más desfavorable para ellos, con un mayor riesgo de complicaciones en caso de contagio”, aclara. De hecho, “lo arriesgado sería dejar de tomar la medicación”, añade el presidente de la SEC.

La única recomendación que afecta al aproximadamente millón de pacientes anticoagulados que hay en España es la de que aquellos que tomen fármacos antagonistas de la vitamina K (Sintrom ®, Warfarina ®) deberían confirmar que se encuentran en rango de INR (entre 2 y 3) antes de vacunarse. Para los que toman anticoagulantes orales de acción directa (Pradaxa ®, Xarelto ®, Eliquis ®, Lixiana ®), la recomendación es intentar evitar el pico máximo del fármaco en sangre administrando la vacuna antes de la toma de la dosis correspondiente.

Por lo demás, no hay recomendaciones específicas. Tan solo hay una contraindicación que se refiere a toda la población, independientemente de que se tomen o no anticoagulantes y se sea o no paciente cardiovascular, y es la tener alergia a alguno de los componentes de la vacuna, como el polietilenglicol (PEG). En ese caso sí está contraindicada. Como explica la web elaborada por el Ministerio de Sanidad para dar respuesta a las principales dudas, “la vacuna está contraindicada en personas que hayan presentado una reacción anafiláctica a una dosis previa de vacuna frente a la COVID-19 o a alguno de los componentes de la vacuna”.

El resto de alergias no suponen ningún problema para la administración de la vacuna, tal como afirma la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Clínica en un comunicado. Tan solo se recomienda un periodo de observación de 30 minutos posterior a la administración de la dosis, al igual que para cualquier otra vacuna. En cuanto a los menores de 16 años y las embarazadas, son los grupos de población a los que no se administrará la vacuna ya que no se los ha incluido en los ensayos.

Wed Jan 20 2021 09:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

The Next Pandemic Is Already Here
— Tools for stopping it are readily available, if only we agree to use them

Marty Makary MD, MPH, Indrani Das, Farah Hashim, Christi Walsh, NP/ MEDPAGE TODAY

Wed Jan 20 2021 09:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

The casualties of a global pandemic are now vivid to everyone, and many wished we could have acted earlier to stem the death toll. But another pandemic has already started. It's not one that rips through countries in months. It's a slower growing pandemic, yet it threatens to kill 10 million people a year by 2050. Even so, it has received little attention.

We're talking about the global pandemic of antimicrobial resistance -- a pandemic increasingly claiming the lives of patients on our hospital floors. Unlike pandemics caused by novel viruses, this one can be addressed through our prescribing routines and the purchasing decisions and food choices made on a societal level.

The antimicrobial resistance crisis stems from the simple fact that new antibiotic development cannot keep pace with the rate of bacterial resistance.

Because of a smaller market size and profit incentive for pharma companies to develop new antibiotics compared to lifestyle medications and other therapies with broader indications, the number of new antibiotics that the FDA approved annually has slowed to a trickle. Over the same time, the rate of bacterial mutation is growing exponentially. It used to take 21 years on average for bacteria to become resistant when antibiotics were first used. Now it takes just 1 year on average for bacteria to develop drug resistance. Today, the CDC lists 18 different types of antibiotic-resistant bacteria and classifies five as urgent threats to human health.

Among the most concerning mutating bacteria are carbapenem-resistant Enterobacteriaceae (CRE), carbapenem being a "drug of last resort." CREs already pose a major concern for patients and healthcare professionals, causing about 13,100 infections in hospitalized patients and killing 1,100 every year in the U.S. The CDC estimated mortality due to CRE infection to be as high as 40%-50%. Antibiotic-resistant bacteria found in the healthcare setting, including CRE and methicillin-resistant Staphylococcus aureus, represented over 85% of the antibiotic-resistant deaths in the CDC analysis. Yet this early stage pandemic has received almost no media attention.

This pandemic has already started. I've seen it. Increasingly, we as surgeons will remove an organ simply because there is no other way to manage the infection. In the case of Clostridioides difficile (C. diff) colitis, an emergency colectomy is performed when patients don't respond to antibiotics or fecal bacteriotherapy. CDC data show C. diff infections occurred in half a million patients each year, and at least 29,000 had fatal outcomes within one month of initial diagnosis; 15,000 of those deaths were directly attributable to the pathogen. Again, this pandemic has received almost no media attention. Today, up to 30% of patients with severe C. diff colitis and sepsis will require emergency surgery, and the mortality of patients who undergo the surgery remains high.

Prophetically, Alexander Fleming, the discoverer of penicillin, warned of antimicrobial resistance from the overuse of antibiotics in his 1945 Nobel prize acceptance speech. His discovery was an accident, but his warning was deliberate.

Overuse of antibiotics is the primary driver of antibiotic resistance today. According to the CDC, in 2018 an astonishing seven antibiotic prescriptions were written for every 10 Americans. One-third were deemed unnecessary, and very often were for viral illnesses that do not respond to antibiotics including sinus infections, ear infections, viral sore throats, and the common cold. Clinicians writing these prescriptions frequently argue that the antibiotic can help if the infection includes a small bacterial component or creates opportunity for bacterial infection.

In medical school, it's amazing how much time is spent on memorizing and regurgitating information, only to forget it days later, as a method for getting familiar with a new medical vocabulary. In all that time spent on rote memorization, a reflex is created, pairing bacteria with antibiotics. But in that education, what is lost is the appropriateness of treatment. We should be teaching not just what antibiotic to use, but when to use it. We need to emphasize thresholds for treating patients and how to stand firm when patients are begging for antibiotics that are clearly not indicated.

Nowhere has the overuse of antibiotics been more apparent than in the treatment of the COVID-19 virus. In a recent meta-analysis in the Journal of Clinical and Infectious Diseases of 18 studies, of 2,010 patients hospitalized with COVID-19, a stunning 72% of them received an antibiotic, even though only 8% had a bacterial co-infection. (Azithromycin was commonly given early in the pandemic because some questionable evidence suggested it had an antiviral effect.)

Data actually suggest that antimicrobial resistance might be getting worse during the COVID-19 pandemic. As global health efforts focus on the growing viral pandemic, antibiotic resistance eradication efforts have been neglected.

The adoption of mitigation strategies to prevent the spread of COVID-19 suggest that we can take action now to battle antibiotic resistance. In addition, current infection control measures may also be beneficial to reducing the risk of spread and incidence of antibiotic-resistant infection.

The comparison table below, adapted from a 2020 viewpoint in Clinical Infectious Diseases , exhibits the differences in urgency and action for both pandemics.

Medications clinicians prescribe, however, are not the only source of our antibiotic resistance crisis. In the U.S., 70%-80% of all antibiotics are given to animals, where crowded conditions facilitate mutations. Once the animals develop drug resistance to the bacteria, it can spread to the environment and to our food, eventually transferring to people who eat that food.

Beyond land-based livestock, antibiotics are rampant in salmon farms, which is especially concerning, considering that 90% of fresh salmon eaten in the U.S. comes from farms. In response to a growing resistance threat in the food industry, fast food chains such as Chipotle and Panera have championed antibiotic-free animal products. Many fast-food chains, in fact, have shown progress in reducing antibiotic use in chickens, though beef practices have yet to catch up. The public interest group PIRG has created a scorecard to compare antibiotic practice patterns of popular fast-food chains which can help guide consumers away from antibiotic-using establishments.

Growing public demand can move markets towards better health and address the next antimicrobial resistance pandemic.

Thu Jan 21 2021 08:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

CON UNA VARIANTE PARA ERRADICAR LA VIRUELA
Una de las vacunas desarrollada por CSIC tiene una eficacia del 100% en ratones

EFE

Thu Jan 21 2021 08:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

La vacuna española más avanzada contra el SARS-CoV-2 responsable del covid-19, la que desarrollan los virólogos Mariano Esteban y Juan García Arriaza en el Centro Nacional de Biotecnología del CSIC, ha mostrado una eficacia del 100% en los ensayos en ratones.

Los avances conseguidos en este proyecto, que está utilizando una variante del virus que sirvió para erradicar la viruela, se han publicado en la revista 'Journal of Virology'.

La producción de esta vacuna se está desarrollando en colaboración con la empresa biotecnológica española Biofabri -perteneciente al grupo Zendal- para comenzar las primeras fases de los ensayos clínicos (fases I y II) en las próximas semanas. Este candidato a vacuna (MVA-CoV-2) utiliza como vehículo el virus "vaccinia modificado de Ankara" (MVA) para transportar una proteína del SARS-CoV-2 (la proteína "s") que consiga estimular la defensa inmunitaria contra el coronavirus, ha informado hoy el Consejo Superior de Investigaciones Científicas. Cuando se desencadenó la pandemia se activaron tres proyectos de investigación diferentes en el CSIC para desarrollar vacunas, y durante los últimos meses numerosos científicos han coincidido al señalar que estas vacunas no serían las primeras que estarían disponibles, pero sí se situarán entre las mejores.

El CSIC colabora con la biotecnológica española Biofabri para producir la vacuna en condiciones de uso en seres humanos, y el siguiente paso será la solicitud del permiso a la Agencia Española del Medicamento para comenzar los primeros ensayos clínicos, que podrían iniciarse en unas semanas. “Hemos observado que el candidato vacunal MVA-CoV-2 genera una respuesta inmunitaria robusta con producción de anticuerpos neutralizantes y activación de linfocitos T en ratones”, ha explicado el investigador Mariano Esteban, que dirige un equipo del Centro Nacional de Biotecnología (CNB-CSIC) que incluye virólogos, expertos en macromoléculas y en biocomputación. Juan García Arriaza, investigador del grupo, ha explicado, en una nota difundida hoy por el CSIC, que han comprobado que la vacuna "confiere una protección del 100% contra el SARS-CoV-2 en un modelo de ratón humanizado susceptible a la infección por SARS-CoV-2, lo cual es muy importante”.

En esta ocasión, el virus MVA ha sido modificado para expresar la proteína S completa del SARS-CoV-2, que es la llave que permite la entrada del coronavirus en las células humanas. Incorporada en el "vehículo MVA", esta proteína se produce tan pronto como el virus penetra en la célula y es la que enseña al sistema inmunitario cómo debe reconocer al coronavirus real y cómo debe eliminarlo, ha detallado el CSIC. El estudio ha demostrado que la administración de una o dos dosis de este candidato vacunal protege al 100% de los ratones humanizados de la enfermedad y de la letalidad causada por el coronavirus.

En esta ocasión, el virus MVA ha sido modificado para expresar la proteína S completa del SARS-CoV-2, que es la llave que permite la entrada del coronavirus en las células humanas. Incorporada en el "vehículo MVA", esta proteína se produce tan pronto como el virus penetra en la célula y es la que enseña al sistema inmunitario cómo debe reconocer al coronavirus real y cómo debe eliminarlo, ha detallado el CSIC. El estudio ha demostrado que la administración de una o dos dosis de este candidato vacunal protege al 100% de los ratones humanizados de la enfermedad y de la letalidad causada por el coronavirus.

Tue Jan 19 2021 17:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Burden of Mendelian Cardiomyopathy Variants in HF of Ischemic Etiology

Brandon May / Cardiology Advisor

Tue Jan 19 2021 17:30:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Patients with heart failure (HF) of mostly ischemic etiology were found to have increased burden of mendelian cardiomyopathy variants compared with control individuals, according to a study published in JAMA Cardiology.

In this retrospective study, researchers evaluated whole-exome sequencing data of patients with HF from the Candesartan in Heart Failure-Assessment of Reduction in Mortality and Morbidity (CHARM) and Controlled Rosuvastatin Multinational Trial in Heart Failure (CORONA) trials.

A total of 5942 patients with HF and 13,156 controls were included in this retrospective study (mean age, 68.9 years; 70.9% men).

A significant enrichment of protein-truncating variants in the TTN gene were found (odds ratio [OR], 2.54; 95% CI, 1.96-3.31; P =3.35×10−13). This enrichment was found to be further increased when only taking account of exon variants expressed in heart tissues (OR, 4.52; 95% CI, 3.10-6.68). There was a similar enrichment in a validation set using data from the UK Biobank (OR, 4.97; 95% CI, 3.94-6.19).

Of the patients with HF, 3.4% had a documented pathogenic or likely pathogenic cardiomyopathy variants in 21 different genes, and 60.2% of those patients had HF with ischemic heart disease as the clinically identified etiology. There was a lower yield in patients with HF and preserved ejection fraction vs patients with either midrange or reduced ejection fraction (2.6% vs 3.8% vs 3.5%, respectively). The investigators note that this difference could be explained by different rates of truncating TTN variants.

A limitation of this retrospective analysis was the inclusion of relatively small patient subgroups, particularly subgroups that included patients who carried a diagnostic variant.

The researchers concluded that their findings “show that rare genetic variants provide complementary information to the clinical phenotypes in patients with HF.”

Tue Jan 19 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Correr reduce la mortalidad, pero cuanto más… ¿mejor?

Dr. Fernando de la Guía Galipienso / Cardiología hoy | Blog

Tue Jan 19 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Metaanálisis y revisión sistemática que estudia la posible asociación entre la actividad “correr”, la participación en carreras y la cantidad o “dosis” de ellas con el riesgo de mortalidad por todas las causas, muerte cardiovascular y mortalidad por cáncer.

Se incluyeron 14 estudios de 6 cohortes prospectivos con una muestra de 232.149 personas adultas. Se registraron 25.951 muertes durante 5,5-35 años de seguimiento. El punto fuerte de este estudio fue el riguroso protocolo metodológico, siguiendo las directrices de PRISMA para las revisiones sistemáticas, de tal modo que se incluyen estudios tan importantes como son: Aerobics Center Longitudinal Study (EE. UU.), Copenhagen City Heart Study (Dinamarca), Health Survey for England and the Scottish Health Survey, National Health and Nutrition Examination Survey (EE. UU.) o el Shanghai Men’s Health Study (China).

El resultado principal de este trabajo fue que la participación en carreras se asoció con una disminución del 27%, 30% y 23% del riesgo de muerte por todas las causas, muerte cardiovascular y muerte por cáncer, respectivamente, comparado con la no participación en carreras (“no correr”).
No hay evidencias que los beneficios de mortalidad aumenten con una mayor cantidad de carrera.
Se realizó un análisis de metarregresión solo para la relación dosis-respuesta entre la mortalidad por carrera y la mortalidad por todas las causas, porque no se disponía de datos suficientes de los estudios individuales sobre la mortalidad cardiovascular y por cáncer como variables de resultado. Este análisis no mostró tendencias significativas en cuanto a la respuesta a la dosis en lo que respecta a la frecuencia semanal, la duración semanal, el ritmo y el volumen total de la carrera.

Se comprueba que incluso las más pequeñas dosis de carreras que se examinaron en los estudios disponibles (≤ 1 carrera a la semana, < 50 minutos a la semana, < 6 mph o < 9,7 km/h y < 500 MET-min/semana) conferían importantes beneficios de reducción de mortalidad por todas las causas. Sin embargo, no se evidenció que los beneficios sobre la mortalidad aumenten con una mayor cantidad de carreras, es decir, “correr es mejor que no correr, pero correr más, no es necesariamente mejor”.

Un metaanálisis de subgrupos por sexo mostró resultados similares a los del análisis principal. La participación en la carrera se asoció con una reducción del riesgo de mortalidad por todas las causas del 34% para las mujeres (p < 0,001) y del 27% para los hombres (p < 0,001).

Los autores concluyen que la participación en carreras se asocia con un riesgo significativamente menor de mortalidad por todas las causas, muerte cardiovascular y por cáncer, en comparación con la no participación en carreras. Cualquier cantidad de carreras, incluso una vez a la semana, es mejor que no correr, mientras que dosis más altas de carreras no necesariamente se asocian con mayores beneficios de mortalidad. El aumento de las tasas de participación en la carrera, independientemente de su dosis, probablemente daría lugar a mejoras sustanciales en la salud y la longevidad de la población.

Comentario
Quién no ha corrido, corre o se está planteando correr. Se trata de uno de los tipos de actividad física más populares. Runners hay por todos los sitios, se estima que cada mes alrededor de 3,7 millones de ingleses adultos (8,5% de la población) participa en carreras como una actividad deportiva o recreativa. En EE. UU. el running es una de las 10 actividades preferidas en las que los adultos inactivos de 25 a 44 años desean participar.

El ejercicio tiene un efecto positivo sobre los factores de riesgo de la aterosclerosis. La práctica de un ejercicio regular reduce el riesgo de muchos resultados adversos para la salud, independientemente de la edad, el sexo, la etnia o la presencia de comorbilidades. Hay una relación dosis-efecto entre el ejercicio y la enfermedad cardiovascular y la mortalidad por todas las causas, con una reducción del 20-30% en los eventos adversos en comparación con los individuos sedentarios. Por ello las sociedades científicas recomiendan que los adultos sanos de todas las edades realicen un mínimo de 150 minutos de entrenamiento de resistencia de intensidad moderada durante 5 días o 75 minutos de ejercicio intenso o vigoroso por semana durante 3 días, con un beneficio adicional derivado de duplicar a 300 min de actividad física aeróbica de intensidad moderada o 150 min de actividad física aeróbica de intensidad vigorosa por semana...

Mon Jan 11 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Riesgo alto de trastorno mental durante la primera ola en casi la mitad de los sanitarios españoles

sinc salud

Mon Jan 11 2021 23:00:00 GMT+0000 (Coordinated Universal Time)

Con datos de más de 9.000 profesionales de 18 centros sanitarios españoles, un nuevo estudio revela cómo casi la mitad de los encuestados presenta cribado positivo de un trastorno mental, y un 14,5 % lo sufre de forma discapacitante, es decir, con repercusiones negativas claras en su vida profesional y social. Una segunda investigación apunta un 3,5 % de ideación suicida activa en los últimos 30 días.

Casi la mitad de los profesionales sanitarios españoles tiene un alto riesgo de sufrir un trastorno mental después de la primera ola de la pandemia. Además, un 3,5 % presenta ideación suicida activa (presencia de deseos de muerte y de pensamientos persistentes de quererse matar). Así concluyen dos estudios realizados en 18 centros hospitalarios de Andalucía, País Vasco, Castilla y León, Cataluña, Madrid y Comunidad Valenciana.

A través de encuestas a 9.138 profesionales sobre su trabajo durante la primera ola de la pandemia, relaciones familiares, impacto personal o al entorno de la covid-19, los investigadores del Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), del Centro en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y del de Salud Mental (CIBERSAM), han llevado a cabo el estudio MINDCOVID, cuyos resultados se han publicado en la revista Depression & Anxiety.

“Los datos de la primera ola indican una prevalencia de problemas de salud mentales discapacitantes en los sanitarios españoles mucho más alta que la esperada. Habrá que monitorizar el riesgo de que estos problemas persistan y, a la vez, tener en cuenta los factores identificados para tratar de minimizarlo”, explica Jordi Alonso, autor principal del estudio, director del Programa de Epidemiología del IMIM-Hospital del Mar y codirector científico del CIBERESP.

El 80 % de los encuestados estuvieron involucrados directamente en el cuidado de pacientes covid-19, a pesar de que solo el 43 % estuvieron en contacto durante casi todo el tiempo. El 17,4 % contrajo la enfermedad y 112 necesitaron ingreso hospitalario. En el 13,4 % de los casos algún miembro de la familia directa resultó infectado y en 1 de cada 4, el profesional tuvo que confinarse o quedar en cuarentena. Además, 4 de cada 10 reportaron haber sufrido algún tipo de desorden mental antes de la pandemia.

Impacto de la pandemia en la salud mental
Del total de participantes, el 45,7 % presentan riesgo alto por algún tipo de trastorno mental, es decir, necesitan una evaluación profesional para confirmar la presencia de un trastorno mental. A la vez, 1 de cada 7, el 14,5 %, tienen un trastorno mental discapacitante, con repercusiones negativas claras en su vida profesional y social.

Por patologías, el 28,1 % sufre depresión, el 22,5 % trastorno por ansiedad, casi 1 de cada 4, pánico, el 22,2 % estrés postraumático y un poco más del 6 %, abuso de substancias. Además, haber presentado un trastorno mental antes de la pandemia dobla el riesgo de volverlo a sufrir a consecuencia de la pandemia.

“Los resultados no nos sorprenden, son muy consistentes con nuestra experiencia clínica, pero nos preocupan. Atendimos a muchos sanitarios con estrés agudo, agotamiento y ansiedad. Especialmente, aquellos que ya habían experimentado anteriormente problemas de salud mental”, explica Víctor Pérez, último firmante del trabajo.

La prevalencia de los trastornos mentales es más elevada en el caso de las mujeres jóvenes, no nacidas en España y no casadas. El colectivo de las auxiliares de enfermería es el que muestra un impacto más grande. Así, 2 de cada 3 auxiliares sufren riesgo alto por trastornos mentales y la mitad de las enfermeras. A la vez, hay una prevalencia más elevada en aquellos profesionales expuestos a pacientes covid-19, y entre aquellos que han sufrido la enfermedad o que han tenido familiares infectados...